FISIOTERAPIA PEDIÁTRICA
CLÍNICA FÁTIMA VEIGA · SANTANDER
Servicio 01
Fisioterapia Pediátrica
Valoración y acompañamiento del desarrollo y el movimiento en bebés y niños.
La fisioterapia pediátrica se centra en observar y acompañar el desarrollo del bebé o del niño, ayudando a que el movimiento, la postura y la exploración del entorno se desarrollen de forma equilibrada durante la infancia.
En consulta se valoran aspectos como el desarrollo motor infantil, el control postural, las asimetrías corporales y la forma en la que el bebé se mueve y se relaciona con su entorno. A partir de esta valoración se acompaña a cada niño a través del movimiento, el juego y la experiencia corporal, favoreciendo la adquisición de habilidades como el volteo, el gateo, la sedestación o la marcha.
También se abordan situaciones frecuentes durante los primeros años de vida como deformidades craneales en bebés, tortícolis infantil, alteraciones digestivas del lactante, dificultades en el desarrollo motor o alteraciones musculoesqueléticas.
Las sesiones se adaptan siempre a las necesidades de cada niño y a su momento evolutivo, ofreciendo además orientación a familias para acompañar el desarrollo en la vida cotidiana.
Servicio 02
Fisioterapia Pediátrica Neurológica
Acompañamiento fisioterapéutico especializado en el desarrollo motor de niños con condiciones crónicas complejas.
La fisioterapia neurológica pediátrica acompaña a niños que presentan desafíos en su desarrollo motor y/o cognitivo debido a cualquier condición neurológica. Estas situaciones pueden influir en el tono muscular, el control postural, la coordinación o la adquisición de habilidades motoras.
A través del movimiento, el juego y experiencias adaptadas a cada niño, se busca favorecer el desarrollo motor infantil, la exploración del entorno y la participación en las actividades básicas de la vida diaria.
Este acompañamiento puede ser especialmente relevante en niños con diversidad funcional, neurodivergencia o condiciones crónicas complejas que influyen en su desarrollo. El abordaje se adapta a las capacidades y necesidades de cada niño, potenciando sus recursos de forma respetuosa.
La familia forma parte activa del proceso, integrando estrategias que faciliten el movimiento y la participación en la vida diaria del niño.


